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Belleza Sin Tóxicos

La toxicidad en los productos cosméticos no tiene como finalidad ayudar a la piel o al cabello si no mejorar el aspecto del propio producto. Es por lo tanto un doble engaño.

El consumidor cree que paga por algo diferente a lo que recibe  y no sabe que recibe tóxicos que sólo son  necesarios para mantener el aspecto del producto cuyo riesgo real para la salud es alto. Además no ha sido suficientemente evaluada la eliminación y degradación de estas sustancias en el organismo humano.

Tenemos que incluir entre nuestras funciones vitales la desintoxicación de sustancias que se acumulan en órganos y tejidos, son cientos de pequeñísimas dosis diarias que llegan a través de la piel o por inhalación y forman parte de productos cosméticos y de higiene.

Existe un sentimiento de resignación según el cual hay que soportar algunas desventajas en los productos de higiene y en los cosméticos con tal de tener en ellos otras ventajas, como se admite también en muchos medicamentos. Pero la verdad es que tanto unos como otros podrían y deberían ser más respetuosos. La iatrogenia o lo que es lo mismo el efecto insano de muchos medicamentos es ya una de las primeras causas de problemas de salud en los países desarrollados. Y en el caso de los cosméticos aumenta la lista de los químicos de síntesis que se deben de evitar.

No debemos olvidar los  potencialmente más tóxicos. Evite siempre el formaldehido que es un conservador que puede producir cáncer, el triclosán que es un peligroso pesticida que interfiere en las funciones hormonales, el polietilenglicol que sirve para que las cremas tengan aspecto más cremoso y en la piel tapona los poros, el lauril sulfato de sodio que puede causar cáncer y la única ventaja es que hace más espumosos los geles y champús, la parafina que tapona los poros, los ftalatos que son disolventes y suavizantes y se acumulan en órganos y tejidos, los siloxanos que sirven para hacer más suaves e hidratados los cosméticos y causan toxicidad en el hígado, los aceites minerales, etc.

Sólo recientemente Johnson and Johnson ha aceptado eliminar de su champú para niños  dos sustancias que producen formaldehido. Ya que el formaldehido estaba ya muy perseguido añadieron a su fórmula otras sustancias no suficientemente reguladas que producen a su vez formaldehido. Es el conocido juego de policías y ladrones. Triste juego si pensamos en las personas que peregrinan de médico en médico en busca de un remedio para aliviar síntomas como conjuntivitis recurrentes, psoriasis retroarticular o del cuero cabelludo y tantas otras dolencias de la piel, ojos y mucosas que les hacen sufrir.

Noción importante: Los tóxicos en los cosméticos no son imprescindibles, se pueden diseñar fórmulas respetuosas y sanas para la piel.

La mayor parte de los tóxicos no tienen como finalidad ayudar al efecto beneficioso del producto si no a asegurar que dura mucho y que tiene un aparente buen aspecto.

El aparente buen aspecto no indica seguridad para la persona que lo usa.

 

¿Para qué me sirve a mi una crema con parabenos?

Lo hemos oído muchas veces: es importante evitar el uso de cosméticos y de productos de higiene que contengan parabenos.

Los parabenos son químicos de síntesis con acción fungicida y bactericida. Evitan que los microorganismos degraden las cremas. Sirven para conservar las cremas y su “buen aspecto” pero no aportan ninguna ventaja a favor de la piel o del bienestar de la persona que va a utilizar la crema.

 

¿Estaría dispuesto a pagar por cremas de belleza muy bellas y artificialmente conservadas sabiendo que las sustancias químicas sintéticas que las conservan  dañan su salud?

La mayoría respondería que no a esta pregunta y sin embargo gracias a las maravillas del marketing la realidad es que cientos de cosméticos siguen teniendo parabenos aun después de que estudios contrastados han demostrado que aparecen en tumores de mama  y que su vía de acceso al organismo han sido sin duda las cremas, desodorantes y otros cosméticos.

 

Cuando vaya a comprar una crema lea la larga lista de ingredientes y si hay uno o varios nombres con el apellido paraben o parabeno piense si quiere pagar para que la crema se mantenga inalterable o prefiere poner sobre su piel algo que realmente le siente bien. Duele darse cuenta de que al preparar la composición de un producto no había nadie pensando en la salud y el bienestar de los que buenamente confían, pero es mejor sacudirse el susto y actuar. No pague ni un céntimo porque a los fabricantes sin escrúpulos las cremas les queden hechas una belleza inalterable, eso no es bueno para el organismo humano.

 

Piense más en la belleza asociada a salud y a verdad, lo demás es un peligroso juego de apariencias.

La belleza está siempre en la armonía, salud y coherencia que emana una persona. La belleza no se puede fingir con crema o  cosméticos.

 

¿Sería usted capaz de conocer y recordar todos los productos químicos de síntesis presentes en los cosméticos que pueden hacerle daño?

 

Creo que nadie puede hacerlo porque se han creado decenas de miles de sustancias. Sólo bajo el término perfume podemos contar varios cientos de compuestos que pueden dañar la salud humana y que contienen entre otras lindezas agresivas los famosos ftalatos.

 

¿Para qué son necesarios los ftalatos?

Son disolventes y suavizantes, ayudan a que la mezcla se mantenga homogénea.

Cada vez son más las personas que reaccionan frente a los perfumes presentes en cremas, desodorantes, lociones, detergentes, champús y geles, pañuelos de celulosa o papel higiénico.

El abuso de las sustancias con aromas artificialmente creados ha llegado a saturar las narices de un número creciente de afectados que reaccionan con síntomas como rinitis, dificultad respiratoria, asma, dermatitis, dolores de cabeza, malestar en el estómago,…

 

 

 Por este motivo  algunos hospitales, edificios institucionales y universidades de varias ciudades del mundo se han declarado espacio Sin Perfumes.

 

¿Qué podemos hacer?

¿Existe un listado de todos los productos tóxicos presentes en cosméticos para que pueda conocerlos y evitarlos?

 

Hay muchos y loables intentos de hacer un listado total y completo de los tóxicos que debemos evitar. Algunos llegan a listar en orden alfabético algunos de los cientos de  tóxicos más comunes presentes en los productos de uso diario pero es práctica común cambiarles de nombre y disfrazarlos  con aspectos nuevos como sucede también con dos de los más peligrosos aditivos alimentarios: el glutamato monosódico que se puede encontrar con cerca de 900 nombres distintos o la tartracina, el colorante naranja que también se disfraza.

 

 Si me aprendo todos los nombres y conozco todos los posibles daños ¿puedo evitarlos?

Algunas personas cuando llegan al punto que se llama “barril lleno” que quiere decir que su organismo no puede acumular más tóxicos pues ha de dedicar una parte importante de la energía diaria a compensar los efectos de la altísima toxicidad que acarrea, entran en un estado de alarma total y quieren saberlo todo sobre los tóxicos para poder evitarlos. Es como creer que conociendo  el nombre de todos los que forman el ejército enemigo vamos a poder salvarnos de ellos. A estos diversos  ejércitos les une una misma intención: Hacer cremas y otros potingues cuyo fin es perpetuarse sin importar el daño que hacen a los incautos.

 

No podemos conocer el listado total de todos los tóxicos potenciales pero podemos usar productos naturales y ecológicos y evitamos así la mayoría de ellos.

Sí es importante conocer algunos de ellos, especialmente los reconocidos por su acción potencialmente carcínogena, neurotóxicos, que afectan al sistema nervioso,…

 

La solución más sensata es usar productos naturales y sobre todo aprender a diferenciar lo que nos sienta bien de lo que nos sienta mal, escuchando la respuesta del  cuerpo cuando entra en contacto con un cosmético. Hay muchas señales que debemos aprender a interpretar de nuevo en un mundo saturado de tóxicos para salvaguardar nuestro bienestar. Es lo que llamamos despertar la inteligencia de la piel.

Piensa un poco ¿Para qué quieres una crema sobre la piel, o un tónico o cualquier cosmético? El que usas te da lo que necesitas, está ayudando de verdad a tu piel a…

Recupera el buen uso de tus sentidos.

 

Sabías que muchas personas han perdido el olfato ante el abuso de impactos olfativos?

¿Qué consecuencias puede tener este hecho además de una merma en su capacidad para discriminar a través del ofato?

 

Otras personas han desarrollado un sistema de alarma ante los perfumes lo cual suele ser un síntoma de Sensibilidad Química Múltiple e indica que el organismo ya ha sido afectado por demasiados tóxicos que se acumulan en órganos y tejidos y el sistema nervioso autónomo hiper-reacciona ante dosis mínimas de lo que le ha resultado irritante o dañino.

Sería muy interesante que más médicos y profesionales de la salud conocieran el trabajo del Dr. Martín Pall sobre el ciclo vicioso del óxido nítrico relacionado con el exceso de tóxicos que han entrado en el organismo humano y que este no puede eliminar sin una ayuda especial de nutrientes y tratamientos de  desintoxicación.

Además de evitar el uso de más tóxicos debemos incluir protocolos que ayuden a la desintoxicación de sustancias químicas de síntesis para cuidar nuestro bienestar y nuestra salud.

La Belleza alegra el espíritu y predispone el ánimo para el triunfo sobre el miedo y la pereza anímica.

No vamos a dejar de buscar la belleza, buscamos la belleza sana e inteligente.

 

El deseo de lucir el mejor aspecto posible es loable. Es una tendencia lógica y natural que indica un sano deseo de autosuperación y es un claro motor de evolución.

 

La información que nos dan los sentidos y las sensaciones del cuerpo unidos por el sentido común y la lógica nos darán la mejor información para restaurar, hacer crecer y lucir nuestra belleza natural.

 

Alguien dijo: El mejor aliado de la belleza de una mujer es la alegría de vivir…   Es una afirmación que debemos hacer extensiva a todos ¿No están los niños sanamente alegres bellos  e incluso contagiosamente bellos?

La admiración y el buen cuidado de nuestro tesoro natural nos embellece. La belleza verdadera es siempre inteligente.

En la belleza también brilla el misterio, pero nunca la falsedad y la mentira.

El halo de misterio rodea siempre a la belleza atrayéndonos a descubrir, a disfrutar, a celebrar la vida.

Raquel Cachafeiro Gil

Autora de “Piel bella y Sana de Forma Natural”

Artículo publicado en el Nº4 de la revista Vivo Sano.